VIAJE MUNDO

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vaca de la sierra de huautla a tres mil metros de altitud. Viaje mundo. Una meravillosa aventura que me ha hecho madurar y apreciar la vida con mas espiritualidad. En un libro se relataba un viaje a Méjico bastante completo, con experiencias que yo siquiera había imaginado que existían. Tanto me fascinó que al acabar el libro me puse enseguida al corriente de como ir hasta los lugares desconocidos donde el escritor había estado. Hice el billete para Méjico DF. y desde el aeropuerto tomé un taxi hacia la estación de Autobuses Tapo, donde compro un billete que me
lleva a la ciudad de Oaxaca. Después de varios días en esta Ciudad, fui a hacer el billete para Huautla de Jiménez destino principal para entrar en lo místico del país. El viaje de siete horas que separa Oaxaca da Huautla de Jimenez es muy auténtico y hace que entres de lleno en la cultura de la Región. Me impresionó un niño de unos ocho años que, con la mirada perdida esperaba pacientemente debajo de un sol radiante y con un calor insoportable sosteniendo un pollo muerto y sin plumas entre sus brazos. centro del pueblo  huautla
lavando unos hongos enteogenos para comermelos diez minutos despues El viaje hacia el mundo desconocido transcurrió muy tranquilo a parte de que no podía relajarme porqué en lugar de un Autobús parecía un Caballo. En Méjico hay mejores Autobuses que en Europa, pero los que hacían esa ruta eran todos de baja categoría. Después de seis horas de viaje, empezaba a sentir un poco de frió, señal que estábamos llegando ya que Huautla está a dos mil metros de altitud. El Autobus hace una parada y veo que en la carretera hay militares, sube uno de ellos y viene directo
hacia mi y me pregunta en alta voz y sin decirme buenos dias, hacia mi y me pregunta en alta voz y sin decirme buenos dias, A donde va usteed? A Huautla de Jimenez Y que va a hacer usted a Huautlaa? A conocer A conoceer? Pasaportee!. Le di el Pasaporte, me lo devolvió y se fue sin saludar. A partir de ese momento les tuve mas miedo a los militares que a las serpientes. Llego a Huautla finalmente y al bajar del Autobús ya tienes taxis que te esperan para llevarte hasta el mejor Hotel de pueblo. Agua de una manguera en medio de la selva
señor hongos El día siguiente fui a buscar un tal Marcellino que por Internet me habían recomendado y unos niños se ofrecieron a ayudarme para encontrarlo. El me habló de su cultura y me habló de los poderes del San Isidro (hongo enteogeno), pero los que el me dió a probar estaban en la miel y puede que había perdido el efecto porqué no sentí nada. Parecía que había hecho un viaje para nada y llegué a pensar si no estaría mejor en las playas del Pacifico bañando-me en sus cálidas y cristalinas aguas.Fuí a comer algo y conocí a Omar Atanato, un chico de México D. F. y me aconsejó darme una vuelta por el pueblo y visitar el mercado. Lo hice y quedé maravillado, una niña de unos once años me hizo un buenísimo zumo de naranja y mientras lo bebía observaba los campesinos que en el suelo tenían sus frutas y verduras y que con mucha paciencia esperaban eternamente la llegada de algún cliente y todos con la mirada perdida como la del niño con el pollo.
Nadie intentó venderme algo en ningún momento, parecía que yo no estuviese allí. Me acerqué a una parada de frutas porqué me llamó la atención una fruta exótica y al pagar le dejé una pequeña propina. La reacción del hombre que me vendió la fruta no me la esperaba, se puso muy contento me dio las gracias y me regaló un plátano. El pueblo empezó a gustarme y decidí quedarme el resto de los días.El Omar conocía unos amigos nativos de Huautla y me lospresentó. Estuvimos charlando de los efectos del policia huautla
pista de aterizaje hongo y yo les dije que solo había oído hablar de ellos pero nunca los probé. Cuándo salimos de su casa era ya oscuro y a unos metros había una señora que nos preguntó si queríamos honguito fresco, ya que en el mes de Marzo es muy difícil encontrar, por supuesto aproveché la ocasión y acepté unos cuántos. La mañana siguiente el Omar y yo fuimos hasta un lugar que antes aterrizaban las avionetas y con la ayuda de un zumo de naranja, tomemos cinco honguitos San Isidro.
Al cabo de unas horas el Omar veía mi aura pero yo seguía sin sentir nada. Me tumbe en la yerbas y cerré los ojos unos minutos y al abrirlos de nuevo vi en el aire un color turquesa muy bonito lo vi tan bonito que quería mirarlo mas de cerca. El cielo se acercaba cada vez mas y lo bueno es que el Omar también veía lo mismo. Al mirar más allá de este cielo tan bonito vi unas doscientas águilas volar y gritar en lo alto, desapareciendo igual de rapido que habían aparecido. flores en la selva

La sensación fue como si estaba en una realidad diferente,diría que mas perceptiva y mas clara. me senti feliz como un gato Mis manos y mi cabello eran mas suaves y tenían un aspecto mas sano y fuerte como si estas bonitas flores les hubiesen llenado de energía.

Con el pasar del tiempo y ya habiendo vuelto a España para hacer mi vida habitual, decidí investigar un poco más ya que es algo tan extraordinario lo que me pasó que valía la pena investigar más. En España empezó a cultivar setas Psilosibe Cubensis, que en aquel entonces podías comprar en muchas tiendas españolas un pan listo para cultivo, esto quiere decir que habían esporas de las setas y solo había que dejarlo en un lugar húmedo y oscuro para que nacieran unos 200 gramos de setas enteogenas. Provee varias cosechas mias y la experiencia era mejor cuando tomava solo 1 gramo secos. Pensaba tener mas o menos la experiencia de la primera vez, pero todo había cambiado. El hongo no es una droga de diversión. Las primeras veces es como si quiere decirte que el no es malo, pero las veces siguientes hace que tengas experiencias de todo tipo. Las experiencias malas, las llamadas malos viajes, son experiencias bastante intensas pero nunca perdéis la claridad, es como si tenemos una mente superior que lo entiende todo y una inferior (que es la que estamos utilizando ahora), llena de miedos prejuicios y todo tipo de basura que nos pone la sociedad sobretodo las revistas chafarderas y la televisión. Bueno, cuando estamos bajo los efectos del hongo, sabemos muy bien separar las dos mentes y darnos cuenta que la realidad está dentro de cada uno de nosotros. Un viaje de 4 gramos que hice con mi cultivo, me llevó después de un par de horas, a salir de mi cuerpo. En ese tiempo de aprox 3 horas que estuve fuera de mi cuerpo, vi claramente que no era mi mente que estava llena de virus si no solo el cerebro, eso quiere decir solo la parte física de mi cuerpo. Me di cuenta que el cerebro no está pegado a la mente si no que es un órgano inferior que nosotros podemos controlar con nuestra mente. Un día me decidí a probar con un viaje más intenso y para eso emplee las trufas, (también llamadas la piedra filosofal). Las trufas tienen el mismo efecto de los hongos y dicen que es adapto para los principiantes, algo que yo no comparto. El viaje ese día fue muy intenso, fui con un amigo que ya había compartido experiencias. Los primeros 40 minutos vi un agujero en el suelo de la montaña, estaba lleno de colores y era infinito. Empezó a llover y no había nadie, solo algún pato. De repente empezamos a oír niños jugando y a los padres que les reñían o le decía algo. Como podía ser que había alguien jugando bajo la intensa lluvia que caía en la montaña? No eran niños si no patos que hablavan y se comunicaban como los seres humanos. Nos pudimos en el coche para protegernos de la lluvia, y el viaje me llevó a morir. Si, esatamente así. Piano piano me moría y no podía hacer nada para evitarlo. Por un momento pensé a todos mis seres queridos que no sabían el porque les había abandonado, pero momentos después pensé que si sufrían es porqué estaban vivos y es una emoción que tenemos que asumir. Despues de luchar contra la muerte, repitiendome que el hongo no hace daño, acabé aceptandola y vi como el mundo se alejaba tanto que se volvió insignificante porqué la materia era algo que ya no me interesaba. Estaba en un punto en el universo y en perfecto equilibrio emocional, dicho de otra manera, no sentía absolutamente nada. En ese momento volví del viaje. Miré el reloj y solo habían pasado 2 horas, y con la intensidad del viaje la cosa iba a durar por lo menos un par de horas más. Tenia la cabeza súper clara y había pasado por una experiencia muy fuerte, pero ahora tendría que venir algo más ligero que la muerte. Decidí preguntar por las guerras. Para eso solo tuve que pensar si las guerras se podían evitar o eran parte de la naturaleza. La respuesta ha sido que una fuerza invisible como el viento, arrancó un grande árbol del suelo y lo puso boca abajo utilizandolo como una escoba para barrer un gran números de pequeños humanos incluido a mi. En ese momento me puse muy triste porqué pensé que no les interesamos a nadie, pero momentos despues supe que yo era parte de esa fuerza invisible igual que todos los humanos, plantas, animales, hongos y todo lo que podemos y no podemos ver. Tenemos el universo en nuestra mente o mejor dicho somos el universo pero todavía no sabemos nada . Sentí que de ser humano tenia muy poco, menos de un uno por ciento, el resto era algo mucho más grande e infinito. Recuerdo un viaje pequeño que hice tiempo atrás que un segundo me parecía tan largo que cuando pensé que tenia que vivir varios años tuve pánico de no saber que hacer todo ese tiempo y supe que para vivir no basta tener una ilusión o un amigo, es mejor tener más de una ilusión y más amigos. Cuando estoy en el otro lado, estoy convencido de que todos los humanos deberían saber lo que es, pero cuando regreso en esta realidad creada me doy cuenta que es inútil ponerme a gritar a los vientos que tomen un té aunque sea solo una vez, pero a parte de que puede estar prohibido en algunos países el solo hecho de recomendar algo que te parece bueno, la mayoría de humanos atrapados en su realidad como yo también lo estaba, me tomarían por un loco y le darían la culpa a los hongos enteogenos. No recomiendo a nadie que aprenda de si mismo, porqué es para personas con dos dedos de frente y no niños que quieren jugar a colocarse como si fuera el peligros alcohol o otras cosas.